domingo, 15 de abril de 2018




NI MARCA, NI CIUDAD

 «En el caso de las ciudades […] el establecimiento de una marca es horizonte y símbolo, línea de tiempo y carburador, patrimonio y sueño, imaginario y realidad. Implica establecer cómo es una comunidad y cómo se percibe y cómo quiere ser percibida, cómo se diferencia de las otras y con ventajas evidentes que permitan su desarrollo sostenible».  Portafolio.


Espectacular construcción abandonada y desaprovechada  como atractivo turístico (Antigua estación del tren)

Un pesimista esperaría, en las peores condiciones, que Girardot continuara con la misma precariedad administrativa frente al tema turístico y cultural.  Pero ni el pesimista le atina.  El momento actual es exageradamente peor que lo que se ha vivido.

Marca Ciudad es un tema que cobra vigencia.   ¿Qué incidencia medible ha tenido si se ha implementado?  ¿En qué medios de comunicación local, regional o  nacional se difunde?  ¿Cómo ha beneficiado al pequeño y mediano empresario?  ¿Cómo se ha reducido la informalidad en el comercio sin afectar el trabajador humilde? ¿Cuánto ha sido el crecimiento económico después de incorporado?

Hablar de Marca obliga a hablar de Identidad.  No es la primera la que determina y establece la segunda.  Es partiendo desde nuestra Identidad que se diseña una Marca que la reconozca, defina y proyecte; lo que obliga a establecer características y rasgos de una sociedad en donde cada uno debe sentirse representado.

Cabe preguntar qué atrae al turista que no sea el sol.  Porque si examinamos con detalle, es factible que Girardot parezca un desierto en la mitad de Cundinamarca.  ¡Espejismo puro!

Ejemplos.  Escuchar el nombre de «Pueblito Girardoteño» me transporta a Medellín.  Es un fiasco no ser originales con algo tan sencillo; el cincuenta por ciento del nombre,  plagiado de los paisas.

Si se desea hilar demasiado delgado,  hasta el mismo nombre ayuda a una programación neurolingüística con la cual se induce a pensar en pequeño, en miniatura, en «bonsai».  Sí, ya se qué puede estar pensando: «...y por qué no los paisas...».  Precisamente por lo mismo; porque la autoestima, la reafirmación de Identidad, la convicción de raza, su orgullo ancestral y cultural, sus logros como departamento, los constituye como una cultura inquebrantable junto a un ánimo de superación permanente.  Nosotros no; la comparación es demostrable.

Pero, además, es un evento que invita a la invasión del espacio público, cuando tenemos escenarios cubiertos para instalar esta clase de muestras.  El Coliseo de Ferias y Exposiciones José Alonso Escandón, al que se le invirtieron cerca de dos mil millones de pesos hace relativamente poco, es uno de ellos. 

Algunos perezosos dirán que es demasiado retirado; ¿acaso Corferias está en la entrada de cada casa y hotel de Bogotá?  Y vaya actividades de talla internacional que desarrolla.

De otro lado, continuando con Marca Ciudad,  se invade de manera flagrante el corredor férreo, considerado Monumento Nacional por el Consejo de Monumentos de Colcultura (hoy Ministerio de Cultura de Colombia), para auspiciar un mercado persa escuálido y mil veces repetido.



Feria que no sabemos cuánto le significa al erario y que también puede realizarse en el Coliseo de Ferias del barrio Las Quintas.

Pero el periplo turístico-tortuoso continúa.  Hay una nueva adquisición que realza nuestra Marca Ciudad; de ocho a diez meseros se abalanzan literalmente sobre los peatones para despresarlos como hamburguesas bípedas.  Hablo de tres negocios que se encuentran frente al Parque Bolívar; bajo la mirada acuciante de sus propietarios, estos gladiadores urbanos utilizan el acoso y la chabacanería para vender la imagen de una «ciudad encantadora, amable y soñadora».

Paso de soslayo el deficiente servicio de energía eléctrica que tan pronto vuela un pájaro se interrumpe indefinidamente.  O del suministro de agua, que tan pronto arriban diez familias, comienza a escasear.  ¡Increíble!

Falta algo más; en la oscura época de Diego Escobar se diseñaron unas imágenes formando la palabra "Girardot".  Excelente idea creativa pero respaldada con unos sitios que no tienen doliente alguno y carecen de valor turístico actual.  Lo voy a demostrar.

Bien el boga en la G.

El monumento a La Danza del Sol, ubicado en uno de los sectores más deprimidos y vulnerables del municipio, frente al desaseado Centro de Acopio, rodeado de secreciones excrementales que lo acompañan solidariamente, forma la letra I.

Este monumento debería ser un atractivo turístico que renovara el sector y contribuyera al desarrollo socioeconómico de las familias que habitan allí.¡Para eso sirve el Turismo!

Expuestas permanentemente a la desprotección del gobierno municipal y víctimas preferidas de las crecientes inundaciones del río Magdalena y estragos del invierno. No hace más de un mes ocurrió una de las tragedias más lamentables en este sector, dejando como resultado un muerto y un número importante de familias damnificadas.


Estado actual del monumento






La letra R la forma algo parecido a un ducto, creo suponer cuál es, que sobresale del techo de la antigua estación del tren.  Construcción que en su empobrecimiento físico es el reflejo de nuestras enfermas administraciones. 


El estado en que se encuentra como se le conoce a la Cenicienta  Casa de la Cultura, es una denuncia que vengo haciendo desde hace más de un año.  Día tras día más deteriorada, ignorada...más insultada.


Aspecto parcial interno




Aspecto Externo




Y por si las dudas...esta es la cartelera informativa al público


Un puente férreo destruido, por donde no se debe transitar después de determinada hora si no se quiere ser víctima de un atraco, enlaza tristemente la A y la R.






El entorno para llegar a él no es diferente.








Un barco a vapor del que no hay referente, es la letra D.

La O se forma con la parte anterior de la locomotora.  Pared experimental para vándalos y pintores novatos; estudio fotográfico al aire libre, enmugrecido con las pisadas de visitantes y nativos.  Basurero selecto de fines de semana y festivos.




La T alberga la desafortunada historia reciente de la iglesia San Miguel. Otro patrimonio arquitectónico en Girardot,  mutilado esencialmente.

Construcción original  de  la Iglesia San Miguel.

Íconos maltrechos y vergonzantes, ¿pueden representarnos y  llegar a ser Marca Ciudad?

En una ciudad turística como algunos pretenden vender a Girardot, no es suficiente promocionar y resaltar sus atractivos, así se encontraran en perfecto estado, sino garantizar la seguridad para que los visitantes tengan la oportunidad de disfrutarlos, filmar y fotografiar sin el temor de que algún maleante robe sus pertenencias o termine lesionándolos.

Sitios como el monumento de La Danza del Sol no pueden ser visitados por los turistas en horas de la noche; igual sucede en el Puente Férreo a cualquier hora.

El listado de los escenarios que reflejan crudamente la abulia cerebral de quienes deberían administrar perfectamente el municipio, para eso es que les paga el pueblo, es interminable.

Tres casos más para no «ensañarme» con la realidad son el mal llamado espejo de agua (debe llamarse el «espejo de la inmundicia») y el deteriorado estado en el que se encuentra el monumento de Simón Bolívar, ambos ubicados en el parque del mismo nombre, demuestran en pleno corazón de la casi ciudad la falta de amor y respeto,  del que carece gran parte de quienes se indignan cuando se dicen y demuestran las verdades, pero trasiegan con los ojos vendados frente a evidentes demostraciones de abandono y hasta inviabilidad de ciudad.




El tercer ejemplo, aparenta  ser desechos de materiales para construcción,  y resulta ser en verdad una obra realizada por un artista plástico que fue contratada por el ya desaparecido Fondo Mixto de Cultura de Cundinamarca.


Entrevistando a Armando García, gestor cultural, me relata que la información que tiene, es que esta obra la realizó un artista plástico de apellido Plata.  Este artista copió el grabado del petroglifo ubicado en el municipio de Nilo, Cundinamarca, para replicarlo en la piedra que hoy se encuentra literalmente tirada junto a escombros y basura, en el costado posterior de la derruida y mal llamada «Casa de la Cultura».  En Nilo a esta obra popularmente se le identifica como «La Piedra del Calendario Lunar», según Armando García.

Debería encontrarse en un punto estratégico del municipio, sobre un pedestal e identificado con una placa en donde apareciera la razón de su creación y lo que representa dentro de nuestra historia e identidad. 

Todo lo anterior sucede por no involucrar a la ciudadanía en los proyectos de ciudad. Porque la Coordinación de Cultura no la dirige un funcionario en Carrera Administrativa; porque el Instituto Municipal de Turismo, Cultura y Fomento lo estropean aparecidos que no tienen la más mínima idea de lo que es Turismo ni Cultura; hoy en día juega con él, el señor Alvira, ineficaz e inhábil supernumerario de esta administración, que ha decidido vivir con los dineros que el pueblo paga de impuestos sin retribuirlo con servicio.

Sucede porque la Marca Ciudad no se sabe si existe y, de ser así, no se ve.  Por la pereza mental de decenas de "corbatas" en espera de pensión. Porque el Concejo Municipal es «el muro de los idiotas», en donde nunca nada se resuelve.

Que alguien demuestre lo contrario.

Nota:  Todas las fotografías, a excepción del «espejo de la inmundicia»,  fueron tomadas entre el 14 y 15 de abril de 2018.





viernes, 16 de marzo de 2018






COMEDIA COLOMBIA

«El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan».  Pablo Neruda.


Congreso de la República de Colombia

Nunca he sido adepto a las comedias; menos a las norteamericanas.  Por accidente, la semana pasada, en la medianoche, llegué a una de ellas en televisión titulada «Las locuras de Dick y Jane».

Dick es el clásico hombre estrato tres, para nuestro medio, casado con una mujer del mismo nivel.  Un buen día es ascendido a vicepresidente de comunicaciones, ignorante de que su empresa mentora se declarará en quiebra y que su promoción es una trampa.

Una vez desempleado la desgracia llega al hogar de él y de su esposa Jane.

Cuando ya no existe la posibilidad de más ruina, entre ellas el corte del servicio de la luz, del agua, el remate de la casa, la venta de cada uno de los enseres; el embargo del césped y la interrupción de la construcción del jacuzzi, frecuente demostración moderna del «merecido ascenso ejecutivo», deciden buscar empleo en lo que sea, con tal de comer; con lo que consiguen reducir sus egos a la mínima expresión.

Sumergidos en el fondo de la tragedia, a Dick se le ocurre una “brillante” idea: ¡convertirse en asaltantes a mano armada de supermercados! 

Una vez superados todos los niveles de aprendizaje, sorpresas, tropiezos y equivocaciones, al final la familia recupera su nivel socioeconómico, sobrepasándolo. Cada bien anterior fue superado en tamaño, número y valor.

sábado, 17 de febrero de 2018






EL REINO DE LA INDECENCIA

«Una sociedad civilizada es aquella cuyos miembros no se humillan unos a otros, mientras que una sociedad decente es aquella cuyas instituciones no humillan a las personas». La sociedad decente de Avishai Margalit.

 
«Hombre Caminante»

Existen situaciones que para analizarlas es preferible tener el corazón tranquilo y la cabeza en su sitio; no con el fin de establecer dogmas inquebrantables y sagrados, sino antes, por el contrario, para interpretar el hecho y sus causas, sin vehemencia desbordada.

El espectáculo vulgar ocurrido hace unas semanas en el ascensor de la alcaldía municipal de Girardot, provocado por una contratista o funcionaria de este ente (es lo mismo), en contra de un ciudadano y de su hijo menor de edad, Carabinerito por demás, pone de manifiesto el erróneo concepto de autoridad, acompañada de una mórbida arrogancia exhibida por este desgobierno que nos ha tocado soportar. 

Premeditadamente no escribí sobre este tema tan pronto ocurrió, porque colocar los sucesos que atentan contra la dignidad de las personas y la sociedad en viscerales escenarios mediáticos, solamente ayuda a que los medios de comunicación disparen sus índices de audiencia, tomando como combustible la morbosidad, el goce insano y la especulación de sus seguidores.

Después puede suceder incluso que el agredido termine como agresor y el victimario se presente como víctima.

sábado, 3 de febrero de 2018





LAS EXPERIENCIAS DEL ALCALDE


«Ya no importan solo la sagacidad, la preparación y la experiencia, sino cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás». Daniel Goleman.



No puede negarse que el alcalde Arbeláez exhibe cierto gracejo cuando ante la opinión pública lanza sentencias reveladoras, arrebatando del más profundo esplín a cualquier desventurado.

Recuerdo con jocosidad el día que, como secretario de gobierno, a raíz de un asesinato, planteó la más sabia de las políticas de seguridad: ¡no volver a pasar por el lugar!

Hoy, como alcalde designado de Girardot, conserva su mismo talento con diferente talante.

Reiterativamente ha señalado que aquí  no existen profesionales capacitados o con experiencia para trabajar en la alcaldía.  Obviando lo ocurrente y divertido de esta posición (se escuchan risas al fondo del escenario), asoman sorprendidos los diferentes actores descalificados con un señalamiento que debería tener sustento técnico.  (Claro, se me olvida que en Girardot la Estadística ha sido reemplazada irrevocablemente por la verborrea).

¿Qué opinarán los rectores de las universidades?

¿Qué experimentarán los profesionales sobresalientes, cansados de golpear puertas, sin un padrino político que los ayude a alcanzar la tan esquiva «experiencia en el sector público»?

¿Qué horizonte se le abre a quienes ya culminaron y a los que adelantan sus estudios como administradores públicos en la ESAP, en el municipio de Flandes (Tolima)?

¿Qué pensarán los comunicadores y politiqueros que califican a Girardot como la «ciudad universitaria»? *

Ismael Contreras Montes

Ismael Contreras Montes, es el mejor entrenador de baloncesto que ha tenido Girardot, por siempre... y de lejos.  Hace cuatro años es formador de niños en Nilo, Cundinamarca.

Veinticuatro veces campeón departamental de baloncesto con Girardot (de 1976 a 1984); director de la Junta de Deportes de Silvania; director del Instituto Municipal del Deporte y la Recreación en Girardot; capacitaciones en España, Francia e Italia gracias a un intercambio en 1996.  Entrenador, en instancias finales a nivel nacional, del Banco de la República, Telecom y el Colegio Americano, todos de Girardot; entrenador de la Selección Cundinamarca.

No está en la nómina de la administración municipal. ¿No le parece suficiente esta experiencia al alcalde Arbeláez?  ¿Puede confirmarle a los girardoteños  que la persona que actualmente lidera la formación de los basquetbolistas de Girardot es igual o más experimentada que Ismael Contreras Montes?

Fabio Vásquez Ramírez hoy se encuentra por fuera de la Coordinación de Cultura de esta casi ciudad. ¡Imagino también que por falta de experiencia!

Treinta y cinco años acompañando procesos culturales; coordinador nacional de Casas de la Cultura; asesor del Fondo Mixto para la Cultura y las Artes de Cundinamarca y coordinador de cultura de Girardot.  Así por encimita.

¿Tampoco le satisface al señor alcalde la experiencia de este veterano de mil batallas?  ¿Puede asegurar que la Coordinación de Cultura de Girardot, hoy se encuentra en buenas manos  y que tiene funcionarios con experiencias y recorridos profesionales más vastos que el de Fabio Vásquez ?

¿Puede con certeza afirmar que la no continuidad en el cargo no se debe a la contrariedad y distanciamiento con un concejal amigo de Fabio Vásquez?

Fabio Vásquez Ramírez

Es demasiado procaz y hasta ingenuo decir que «he pedido hojas de vida» y no se consigue nada.  Un alcalde con experiencia y trayectoria en lugar de pedir hojas de vida como cualquier comerciante, realiza una convocatoria seria garantizando que la selección se hará por meritocracia; entendiendo que la meritocracia no solamente se consagra a partir de la experiencia. 

En una encuesta realizada por empleadores estadounidenses, de los siete rasgos deseados para un prospecto, solamente uno era académico: eficiencia en lectura, escritura y matemáticas.  En cambio «las aptitudes más deseadas son la habilidad para la comunicación, para las relaciones interpersonales y la iniciativa».  Ninguna de las anteriores, digo, exigen la tan cacareada experiencia. (Daniel Goleman es un experto en el tema).

Recuerdo la dificultad para nombrar secretario de tránsito y transporte; ¡qué terapia!  Nuevamente apareció el misterio de la experiencia.  Olvidó el alcalde, presumiblemente, que la persona experimentada la tenía dirigiendo, sin trayectoria ninguna, la cartera de educación.  Sandra Ivonne Serrano Arciniegas. 

Había sido secretaria de tránsito y transporte en diferentes oportunidades de Ricaurte y Girardot. Lo inteligente hubiese sido trasladarla al cargo que conocía con suficiente experticia, buscando dentro del magisterio a uno de tantos con la capacidad y conocimiento para dirigir la educación de esta casi ciudad.

¡Pero claro! Es que manejar el recurso humano también es una habilidad que no se logra con experiencia únicamente; aplica también el sentido común y la capacidad para resolver situaciones aparentemente complejas.

Es tan fiel a su concepto, hasta el límite de mantener en el cargo a una funcionaria «experimentada» que ofende violentamente a un ciudadano frente a su propio hijo, menor de edad,   en el ascensor del edificio municipal.  ¿La experiencia del alcalde no le advierte que de manera voluntaria debió sacar un comunicado explicando la situación e informando las medidas disciplinarias adoptadas con la agresora? 

Lo que el alcalde no ha concretado es de qué experiencia es de  la que habla.  Si la de la actividad profesional que debe desempeñarse o la experiencia en «manzanillismo» y limpieza de solapas.

En diciembre de 2016, en una entrevista que Arbeláez otorgó a Plus Publicación, lo presenté como uno de los funcionarios con mayor «experiencia, madurez y proyección».  Reconozco públicamente que me equivoqué ingenuamente.


Cabe preguntar, ¿la experiencia del alcalde, para qué?  Con un vistazo a Girardot la pregunta resulta capciosa. 

* Esta expresión se omitió involuntariamente en la publicación física de La Realidad Girardoteña.


martes, 23 de enero de 2018





PERIODISMO Y PUBLICIDAD


El publirreportaje «[…] bajo la apariencia de una información periodística, difunde un mensaje comercial. En este sentido el publirreportaje tiene mucho de impostura y de engaño al lector». Javier Darío Restrepo – Periodista





El periodismo de opinión ocupa un lugar inalienable dentro de las sociedades modernas, en donde el buen juicio y sentir del periodista, formado académica, literaria y moralmente, se convierte en un medio que estructura paulatinamente audiencias con criterio.

Cuánta falta hace en una ciudad, cantidad de periodistas que produzcan columnas o programas de opinión que, a través de sus posiciones personales, serias y responsables, ayuden a entender la actualidad dialéctica de su entorno.

Girardot cuenta con uno, dos, o tres comunicadores que se arriesgan a exponer sus opiniones.  Un número no suficiente para la cantidad de medios de comunicación existentes.  Así lo considero como ciudadano. 

Hablo de comunicadores (periodistas) argumentando con sus ideas.  Aquí, y me sabrán disculpar, no tengo en cuenta a quienes opinan desde un programa radial o una columna, pero han ocupado en algún momento de su vida cargos públicos o han acompañado causas políticas.  No es el tema en este caso.

Solo la ausencia de este género periodístico debería ser tema de preocupación. Sin él la mayoría de las personas terminan siendo una hoja seca vapuleada dentro de un torbellino, dependiendo de la fuerza y agresividad de la corriente. Podría decirse, sin exagerar, que es una sociedad vulnerable, expuesta a las ambiciones salvajes de quienes viven a expensas de los crédulos e ingenuos.

sábado, 13 de enero de 2018



«DE TURISMO» POR GIRARDOT
¿En los andenes?

Desearía poder cambiar la imagen de Girardot.  Decir que además de haber dado el salto a ciudad, es coherente y consecuente con sus políticas locales y selectivas de gobierno y autoridad. 

Desearía poder correr ese velo tupido que no la deja ver bien desde ningún ángulo, no obstante, otros por medio de fotoshop, publirreportajes disfrazados o análisis carentes de profundidad técnica e investigativa, muestren una «ciudad» progresista, futurista, turista…y todos los buenos términos terminados en «ista».

Desearía poder decir que el gran negocio que se han venido inventando y convenciendo al pueblo de que existe…existe...¡pero no existe!

Esa clase de turismo que todavía persiste, en medio de porquería, fetidez, infracciones de tránsito no sancionadas, abusos, desmanes, atropellos, desidia, displicencia, complacencia, ignorancia, tolerancia de la mala, cinismo, absentismo (que es lo mismo que ausentismo), no termina siendo más que una multitud de viajeros urgidos por desfogar sus básicos instintos en un sitio diferente al de su origen.  

Por allá, ¡ni por El Putas pueden hacerlo!

¡Cebra ocupada, cebra perdida!























El turismo sostenible, concepto del que hablaré más ampliamente en otra ocasión, es característica de comunidades responsables con su medio ambiente, su cultura y el bienestar económico de sus pobladores.  Ninguno de estos tres conceptos es manejado en esta casi ciudad.

El medio ambiente se afecta inmisericordemente sin que ningún ente local (Concejo Municipal, Cámara de Comercio, Alcaldía Municipal, la Academia, grupos ambientalistas locales) diseñe políticas públicas realizables para minimizar el impacto originado por la inmensidad de basura no reciclada,  producida por la cantidad de personas que se volcán a su ritual de veraneo; además del monóxido de carbono e hidrocarburos expulsados por los miles de vehículos automotores que circulan por las vías derruidas del pueblo, ahora en franco aumento con la desbandada que llega del municipio de Ricaurte.

¿Prohibido parquear?























A lo anterior hay que agregarle la despreocupación y el desinterés por que los ingresos del turismo lleguen en gran parte a las clases menos favorecidas.  Porque los beneficios del turismo «se reparten ampliamente en toda la sociedad»; y no solamente en unos cuantos privilegiados vitalicios que no devuelven un ápice en especies del usufructo que reciben.

Por otro lado, demasiado explícita la actitud que adoptan los guardas de tránsito durante las épocas de vacaciones, contrastada con la que tienen cuando deben sobrevivir exclusivamente con los de la fauna local.

Ni uno ni tres.  Todo el sector bancario invadido de vehículos en estacionamiento

Mientras que en el segundo caso son los agentes implacables, insobornables y verticales, en el primero difícilmente aparecen.  Todas las irregularidades, brutalidades e infracciones son bienvenidas.  Los pasos de cebra se invaden, los «prohibido parquear» son decoraciones repetidas, los andenes sirven de parqueaderos, y las zonas bancarias, en donde no se debe estacionar, son garajes gigantes gratuitos.  

Pero los pasos de cebra también son utilizados para la distribución y venta de productos.  Es decir, como el desorden impera, que impere por completo.  Cada quién va por lo suyo y que el pueblo en su deterioro continúe.


EN BUSCA DE LA CEBRA...



Pero no son especialmente los automóviles y las motos, acompañados de vendedores ambulantes los que atentan contra la integridad física de los transeúntes invadiendo las ya mancilladas cebras.

También están los depósitos de basura que obstaculizan de manera generalizada y permanente andenes y vías.  Pienso que es más lo que afectaron la movilidad, ya deteriorada de por si, que lo que beneficiaron en el aspecto de imagen y aseo para la casi ciudad.

Además porque estéticamente su apariencia es lúgubre y deprimente.  Van y vienen por las esquinas y carreteras complementando una fealdad que huele a ciudad abandonada.

Me gustaría poder escribir algo diferente, pero las imágenes no me lo permiten.




viernes, 12 de enero de 2018







¡LA CULTURA ES NUESTRA!


Recital inaugural de poesía del FILAG.  De izquierda a derecha Héctor Hernán Hurtado Botero, Mario Torres Duarte, Georgia Kaltsidou, Sandy Juhasz, Zeuxis Vargas y Jorge Castilla

Existe una innegable diferencia entre quienes descuartizan sociedades y los que las construyen a través de la Cultura.

Los primeros, establecen alianzas que terminan en «conciertos para delinquir».

Los segundos, los que construyen sociedad, por desconfianza o ingenuidad, trabajan aisladamente; provocando una fragilidad en la estructura, que impide la concreción de proyectos que impacten diferencial y progresivamente en la transformación de las comunidades.

Pero en Girardot esta última condición parece irse desvaneciendo lentamente (más lentamente de lo que se deseara), adquiriendo visos más definidos y promisorios.

Y es que una nueva sensación se percibió en el espectro Cultural del 2017.  Es una sensación que me llega por la cantidad y calidad  de eventos, actividades, colectivos, grupos y personas interesadas en plantar con la Cultura una sociedad diferente; en donde la inteligencia, la sensibilidad, las bellas artes y la inspiración, sobrepasen las fronteras de lo banal, lo corrupto, lo rústicamente necesario para mantener adormecido el carácter innato de lo estético. 

Una de esas señales de que Girardot comenzó a mostrar un comportamiento diferente, en donde se ha entendido que la sartén por el mango no la tiene el alcalde parroquial, ni los cabildantes arribistas, ni los duendes calvos que aparecen en todas las fotografías como espantos portadores de pésimas promesas, es el reconocimiento hecho por una publicación local a Alexio Osorio Villegas como el personaje del año 2017.